¿Sabíais que los vibrantes colores característicos de las construcciones tradicionales coreanas no están elegidos al azar?
El dancheong (단청) es una técnica decorativa de pigmentación tradicional coreana basada en el principio de obangsaek (오방색), según el cual cada uno de los cinco colores tradicionales coreanos representa una de las cinco direcciones cardinales: azul (al este), blanco (al oeste), rojo (al sur), negro (al norte) y amarillo (en el centro). A su vez, estos colores están relacionados con los cinco elementos: madera, metal, fuego, agua y tierra respectivamente.
Suele utilizarse en lugares importantes, como templos y palacios, a veces representando distintos motivos, como dragones, leones y/o grullas. Aunque el patrón predominante era el uso de colores rojizos en la parte inferior de los edificios y colores en tonalidades verdosas en la parte superior, emulando los colores de los árboles y creando así una armonía con la naturaleza.
El dancheong no solo se empleaba con un fin decorativo, sino también con fines prácticos, como proteger las superficies de madera contra la temperatura, humedad, lluvia, etc., prolongando así su vida útil. Los artesanos encargados de diseñar y pintar siguiendo esta técnica son conocidos como dancheongjang (단청장) y son considerados como Propiedad Cultural Intangible por el gobierno de Corea del Sur.
El primer registro de dancheong se encontró en un mural de una antigua tumba construida aproximadamente en el año 357 d.C. durante el reino Goguryeo. (37 a.C. - 668 d.C.). A partir de la Dinastía Joseon (1392 - 1897), esta técnica fue desarrollándose en gran medida, caracterizándose los diseños de aquella época por utilizar el verde como fondo básico e incorporar formas inspiradas en plantas (especialmente en la flor de loto).
Los motivos florales eran de los más populares y pueden dividirse en distintos estilos según sus peculiaridades, como por ejemplo los patrones meoricho (머리초) que se caracterizaban por ser más elaborados y pintarse únicamente en los extremos de las vigas o los buricho (부리초), que representaban flores de loto de seis pétalos. También destacaban los patrones en formas geométricas (bidanmuni; 비단무늬) y los que se inspiraban en la naturaleza, con motivos como el sol, la luna, las estrellas o patrones de ondas (hwi; 휘).
El Soju es la bebida más conocida de Corea del Sur: todos reconocemos su característico botellín verde en los carteles de la calle, en los locales, en las convenience stores, en los kdramas… es una bebida alcohólica de fama internacional, y quizás la primera en la que pensamos cuando nos hablan de Corea del Sur. Pero, ¿sabías que no siempre fue así? Antes de que el soju se popularizara en los años 80 y 90, el makgeolli era la bebida alcohólica más consumida en todo el país. Sin embargo, con la introducción de nuevas bebidas occidentales como la cerveza, los gustos de los coreanos fueron cambiando, y comenzaron a considerar el makgeolli (막걸리) una bebida anticuada hasta que sus ventas se desplomaron a mediados de la década de los 90.
El makgeolli es la bebida más antigua de Corea: Su origen se remonta a la época de los Tres Reinos (¡desde el siglo I a.C hasta el VII d.C!), una era en la que esta bebida era principalmente consumida por la clase trabajadora, por lo que se conocía como “nongju” (vino de los granjeros), que la tomaban en sus descansos de intenso trabajo, al ser una bebida barata y refrescante. Su popularidad entre las clases bajas se debía a su sencillo proceso, además de que sólo eran necesarios tres ingredientes: arroz, agua y levadura.
Su aspecto es blanquecino y
lechoso, ya que el arroz es su principal ingrediente, que se fermenta junto con levadura y agua. Su grado de alcohol oscila entre 6 y 13%, lo que la posiciona como una de las bebidas con menos alcohol entre las demás. Se describe como una bebida dulce, debido a que frecuentemente el arroz que se utiliza para su elaboración es glutinoso, aunque existen variantes menos dulces que usan arroz común. Además de su bajo porcentaje de alcohol, el makgeolli se caracteriza por ser proteínico, bajo en calorías y rico en vitaminas y lactobacterias, y se conoce por beneficios como el alivio de la fatiga o el estímulo del metabolismo.
Aunque las ventas del makgeolli alcanzaron unos números preocupantes entre los 90 y principios de los 2000, a partir de 2009 nuevas iniciativas comenzaron a recuperar su fama a través de nuevas recetas y nuevos enfoques de marketing, que llamaron la atención de las nuevas generaciones y aumentaron sus ventas y exportaciones, además de cambiar su percepción ante sus nuevos consumidores, que la asocian por primera vez con la tradición coreana y la herencia cultural.
La Plaza Gwanghwamun (광화문광장) es un espacio abierto al público y es sin duda alguna uno de los principales puntos de interés turístico de todo Seúl. Esto no es de extrañar teniendo en cuenta la gran cantidad de construcciones emblemáticas que podemos encontrar allí, como la estatua del Rey Sejong el Grande, una de las entradas al palacio de Gyeongbokgung (custodiada por las figuras de Haechi) y la estatua del Almirante Yi Sun-si (이순신), protagonista de la entrada de hoy.
A la edad de 32 años (1576), Yi Sun-si emprendió su carrera como soldado raso destinado a la frontera norte del país. A principios de 1591 fue ascendido a comandante del distrito naval de Jeolla-do, donde se dedicó a preparar a la armada coreana para un posible conflicto con Japón. De esta manera, puso en marcha varias reformas, introduciendo nuevas armas de fuego en la marina y desarrollando distintos tipos de barcos como el famoso barco tortuga (거북선; geobukseon), un barco acorazado con un techo redondeado y cubierto de púas para prevenir el abordaje. Cabe destacar que, aunque al Almirante Yi Sun-si se le atribuye la invención de esta famosa embarcación, en realidad los primeros prototipos datan del siglo XV y lo único que hizo él fue añadir modificaciones para hacerla más efectiva.
El Almirante Yi jugó un papel fundamental en la Guerra Imjin (임진왜란; 1592 - 1598). Las tropas japonesas, lideradas por el daimyō(soberano feudal) Toyotomi Hideyoshi, tenían como objetivo la conquista de China Ming. Para cumplir con ello, no obstante, primero debían hacerse cargo de aquello que se les interponía: Corea. Tras los primeros ataques por parte de Japón, el Almirante Yi salió a su encuentro, logrando cortar sus líneas de suministro y salvar numerosas poblaciones de ser arrasadas. Tales fueron las victorias del almirante coreano que Hideyoshi se vio obligado a cesar su avance, lo cual le propició el tiempo necesario a las tropas chinas de acudir en ayuda a la Dinastía Joseon.
Mientras se llevaban a cabo las negociaciones de paz (las cuales duraron 3 años), Hideyoshi decidió enviar a un agente doble para que se infiltrara en el ejército coreano. Este logró que encerraran al Almirante Yi por supuesta conspiración y traición, momento que los japoneses aprovecharon para volver a arremeter contra la flota coreana. Sin apenas barcos y con una cantidad significativa tanto de bajas como de pérdidas materiales, el rey decidió devolverle el cargo al Yi Sun-si. En este contexto, fue cuando el almirante coreano escribió una de sus más célebres citas en una carta dirigida al monarca: Señor, aún poseo 13 barcos y mientras esté vivo, los enemigos nunca lograran el control del mar occidental.
Así pues, tras la muerte de Toyotomi Hideyoshi (septiembre de 1598) y la retirada fallida de las fuerzas coreanas, se dio inició a la última de las batallas antes del cierre de fronteras de la Dinastía Joseon (finales siglo XIX): la Batalla de Noryang (노량대첩; diciembre de 1598); la cual le valdría la victoria a los coreanos y la pérdida del Almirante Yi Sun-si. Tras su muerte, la Corte Real concedió a Yin Sun-si varios títulos póstumos, como el de Señor Marcial Leal, Sujeto de mérito de primera clase, Príncipe de la Corte de Deokpung y el de Amirante de la Flota de la Dinastía Joseon.
La famosa estatua que se encuentra en la Plaza de Gwanghwamun, fue erigida el 27 de abril de 1968 en su honor y existen otras dos versiones, una situada en Busan y otra en el Yi Sun-Sin Park (이순신공원), en la ciudad costera de Tongyeong. Asimismo, también existen varias películas y series que giran entorno a su figura, como por ejemplo el drama histórico Immortal Admiral Yi Sun Shin (불멸의 이순신) de 2004 o la película The Admiral: Roaring Currents (título original: 명량), de 2014, que relata la batalla de Myeongnyang (명량 해전; 1597).
Estatuas de Seúl, Busan y Tongyeong respectivamente
La isla de Jeju es de visita obligada, no puedes perderte las maravillas que tiene que ofrecer, los inigualables paisajes e increíble historia por conocer. También es una isla con muchas especialidades que ofrecer, que son únicas en todo el país, por eso es importante saber qué productos comprar y qué elegir para llevarte como recuerdo. Por eso, si viajas a Jeju, ¡estas son las cosas que no debes olvidar comprar!
Dol Hareubang
En tu visita a la isla reconocerás en varios lugares unas particulares estatuas de piedra conocidas como Dol Hareubang, el símbolo de Jeju. Estas estatuas Hareubang tienen forma de una pareja de ancianos, conocidos como “abuela” y “abuelo”, y se consideran las protectoras de la isla. Puedes encontrar estas estatuas en forma de figuras en miniatura, llaveros e incluso comida. Es un souvenir muy especial, ya que representa un amuleto de esta isla.
Té Verde
Jeju es considerado un paraíso del té verde, ya que en su extensión puedes encontrar amplias plantaciones que lo cultivan, ¡incluso un museo dedicado a éste! Si conoces a algún entusiasta del té, el de Jeju no le dejará indiferente, e incluso podrás encontrar una gran variedad de productos elaborados a partir de té verde, como pasteles o gominolas.
Cosmética natural
Al ser una isla volcánica, Jeju produce una variedad de productos naturales únicos elaborados a partir de ceniza volcánica, conocida por su riqueza en minerales que rejuvenecen la piel. El cuidado de la piel es muy importante, así que en Jeju dispondrás de toda clase productos para mimar tu piel con este ingrediente exclusivo.
Onggi
Un recuerdo útil, único y duradero es la loza tradicional de Jeju, conocida como Jeju Onggi. Aunque Onggi se puede encontrar en cualquier parte de Corea del Sur, de Jeju se conoce por su distinta calidad de su arcilla, que posee una excelente transpirabilidad. Esta ayuda en la conservación y fermentación de alimentos contenidos en los Onggi, que logran mantener la humedad y conservar el sabor de la comida. Es por eso que es un recuerdo práctico para llevarte a casa.
Mandarina Hallabong
La mandarina Hallabong es una de las
especialidades de Jeju, ya que sólo crecen en esta isla y guardan un increíble sabor que se atesora en todo el país. No sólo puedes comprar estas jugosas mandarinas, sino que también podrás encontrar mermeladas, chocolate, zumo… ¡y todo tipo de productos para disfrutar su sabor! Será un recuerdo delicioso que puedes compartir con tu familia y tus amigos.
Algas
Aunque las algas se comen en todo el país, pero en Jeju puedes encontrarlas en abundancia en mercados tradicionales o tiendas para turistas. En Jeju puedes encontrar todo tipo de algas, desde snacks hechos de alga crujiente condimentada hasta alga para cocinar kimbap, sopa o diferentes platos tradicionales. Si disfrutas de la gastronomía coreana o de la cocina, ¡será un recuerdo que tanto tú como tu estómago podréis disfrutar!
Designada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2012, Arirang(아리랑) es la canción folclórica coreana más conocida en toda la península, considerándola casi un himno nacional.
Su origen sigue sin esclarecerse, el documento más antiguo en mencionar esta canción data de 1756, tratándose de un manuscrito encontrado en la región de Jeongseon, provincia de Gangwon. El significado del término “arirang” también sigue siendo un tanto ambiguo, aunque algunos lingüistas han planteado la hipótesis de que “ari” (아리) podría significar “hermoso” en coreano antiguo y “rang” (랑) una forma de decir “novio”. Así pues, el término “arirang” podría derivar de una leyenda sobre un hombre y una doncella que se enamoran mientras recogían flores cerca del embarcadero de Auraji (아우라지).
Existen dos versiones de esta historia, en una el soltero no puede cruzar el embarcadero así que decide cantar una canción para expresar su dolor; en cambio, según la otra versión, el hombre intenta cruzarlo, pero no lo logra y acaba ahogándose, cantando una triste canción después de morir.
Durante la ocupación japonesa de Corea (1910 - 1945), cuando cualquier muestra de patriotismo era considerada delito, Arirang se convirtió en un nuevo himno para los coreanos, el cual cobró especial fuerza durante el Movimiento del 1 de marzo. De hecho, actualmente la canción se sigue interpretando tanto en Corea del Sur como en Corea del Norte como símbolo de unidad. Ejemplo de ello fueron los Juegos Olímpicos de Pyeongchang en 2018, donde Corea del Norte y Corea del Sur desfilaron bajo una misma bandera y, en lugar de utilizar cada país su respectivo himno nacional, la canción que sonó en su lugar fue la de Arirang.
Hoy en día existen más de 3600 variaciones de las 60 versiones distintas de Arirang y, aunque la Jeongseon Arirang(정선 아리랑) generalmente es considerada la versión original, la Bonjo Arirang (본조 아리랑) de Seúl y la Jindo Arirang (진도 아리랑) de la provincia de Jeolla del Sur, son de las versiones más populares.
Tal es la importancia de esta canción que existen distintas asociaciones portadoras de su nombre. De hecho, en 1997 en Corea del Sur se creó el canal de televisión ArirangTV, el cual está dirigido al público extranjero. También son muchos los idols de la industria del kpop los que se han sumado a hacer sus propias versiones del famoso cántico. En la ceremonia de apertura de la KCON de Francia en 2016, el grupo BTS dio inicio al evento con dicha canción, a lo que se sumaron el resto de grupos participantes. En 2015, la famosa solista IU también la interpretó para un programa llevado a cabo por la cadena surcoreana KBS WORLD TV. Y, sin ir más lejos, este mismo año el grupo A.C.E nos sorprendía con un vídeo musical interpretando la versión Jindo Arirang. Otra de las actuaciones más icónicas de esta canción fue la que realizó la cantante So Hyang en el programa Immortal Songs 2.
Aunque el béisbol es uno de los deportes más populares en Corea, pero no son solamente los aficionados a este deporte los que disfrutan de sus partidos. Cuando hay un evento de béisbol, gente de todo tipo visita los estadios, ya que para muchos no es sólo un partido entre dos equipos sino además un espectáculo.
Los partidos de béisbol coreanos se caracterizan por su única cultura animadora y su ambiente festivo, en el que se elaboran cánticos, bailes y canciones para cada equipo. Fue a inicios de los años noventa que la Organización de Baseball Coreana comenzó a gestionar estos métodos de animación, ya que la audiencia en los estadios había comenzado a apoyar a sus equipos a través de cánticos espontáneos. Tras la organización de éstos, apareció la figura del jefe de porristas que sería el que dirigiría los cánticos del público y a las animadoras, colocándose en un podio ubicado frente a las gradas e insta a la multitud a gritar más fuerte.
En Corea hay diez equipos famosos, apoyados
cada uno por grandes corporaciones y regiones coreanas. Los principales equipos de Seúl son los Nexen Heroes, Doosan Bears y LG Twins, cuyos estadios se ubican en Jamsil y en Gocheok Dome, que albergan la mayoría de los partidos. Si planeas visitar un estadio para ver un partido, prepárate para unirte a los vítores de los equipos, una experiencia divertida y única. Cada equipo y bateador tiene un cántico, llamados fight songs, que son generalmente melodías conocidas (por ejemplo, Bella Ciao) o incluso música pop o k-pop, con una letra adaptada a cada uno de sus nombres y cantada cada vez que el jugador entra en el cajón de bateo. Para los nuevos en el estadio no muy familiarizados con estas canciones existen aplicaciones que te enseñan cada una. Muchas personas incluso compran las entradas con asientos frente al podio de las animadoras, ya que es la parte del partido que más disfrutan.
También, parecido a un concierto de k-pop, existen herramientas para alentar a los equipos como bastones inflables que golpean al ritmo de las canciones, con los nombres y logos de cada equipo, además del color que identifica cada uno de éstos: por ejemplo, los Doosan Bears tienen el color azul, y los Kia Tigers el amarillo. Otro elemento con los logos y colores son las gorras y camisetas, que llevan los aficionados para identificar a los de su mismo bando en el estadio y así crear un ambiente de unión y orgullo por su equipo.
El Dano (단오), también conocido como Surit nal (수릿날) es una festividad tradicional coreana, la cual se celebra el día 5 del quinto mes según el calendario lunar, coincidiendo este año con el día 14 de junio.
Scenery on Dano Day (단오풍정), Shin Yoon-bok (Joseon)
Según algunos historiadores, antiguamente Dano se trataba de un ritual chamánico, el cual rendía culto a las deidades del cielo para celebrar el final de la temporada de siembra. Desde la época de la confederación de Mahan (aproximadamente desde el siglo I a.C. hasta el siglo III d.C.), los pueblos festejaban con bailes y cantos después de las siembras de mayo. A partir de la época de los Tres Reinos (57 a.C. - 668), esta festividad fue cobrando cada vez más importancia, hasta llegar a la época de la Dinastía Joseon (1392 - 1897), donde se dice que adoptó el nombre de Dano, que derivaba del festival chino Danwu (단오절; “Festival del bote del Dragón”) y del cual también adoptó el mismo día de celebración.
씨름, Kim Hong-do (Joseon)
Tradicionalmente, durante el Dano, las mujeres lavaban su cabello con cálamo aromático (창포; changpo) y se lo adornaban con flores, siguiendo la creencia sobre que su buen olor ahuyentaría el mal. Los hombres, en cambio, llevaban raíces de iris alrededor de la cintura con este mismo propósito. Las comidas más típicas de ese día eran el surichitteok (수리취떡) y el ssuktteok (쑥떡), dos tipos de pasteles de arroz con hierbas y flores, y el chongyetang (초계탕) una sopa de pollo. Asimismo, las actividades más populares eran las competiciones de combates entre hombres (씨름; ssireum), las competiciones de lanzamiento de piedras entre dos equipos (석전; seokjeon), los espectáculos de taekkyon (택견), un arte marcial, las competiciones entre mujeres por ver quién podía balancearse más alto en un columpio (그네타기; geunetagi) y los bailes de máscaras. Por otra parte, entre las clases más altas, en los palacios de la corte real se obsequiaba al monarca con un libro de poesía sobre el Dano (단오첩; danocheop) y el Rey les devolvía el gesto regalándoles pequeños obsequios, como abanicos especiales elaborados por artesanos.
Actualmente, en Corea del Norte este día es fiesta nacional mientras que en Corea del Sur se celebran anualmente varios festivales en su honor, como por ejemplo el Dano Festival en el Namsangol Hanok Village (남산골한옥마을) o el Gangneung Dano Festival (강릉단오제), declarado Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad por la UNESCO. Además, en el National Folk Museum of Korea (국립민속박물관) también se llevan a cabo actividades culturales relacionadas con el Dano durante ese día.