dijous, 28 de gener del 2021

Haenyo: las buceadoras de Jeju

Las haenyeo (해녀) son una comunidad de buceadoras de la isla de Jeju que se ganan la vida recogiendo marisco sumergiéndose a pulmón en el océano, sin ningún tipo de ayuda para aguantar el oxígeno ¡hasta a 10 metros de profundidad!


La historia de las haenyeo se remonta hace siglos, con los primeros registros sobre estas mujeres aparecidos en la literatura de la dinastía Joseon (1392-1897). A juzgar por los envíos de perlas que se hacían como ofrenda desde el Gobierno central al rey, se estima que las haenyeo empezarían a bucear antes de la época de los Tres Reinos (s.IV- s.VII).


Expertas en el mar y la vida marina, estas mujeres conocen la geografía del mar en el que trabajan, sus corrientes y las vidas marinas que habitan en él. La práctica de estas estas buceadoras se denomina muljil (물질). Esta técnica se aprende tras mucha experiencia, por lo que las haenyeo empiezan su entrenamiento muy jóvenes, sumergiéndose en aguas menos profundas a los 8 años de edad. Controlando su tiempo de inmersión, aprendiendo a detectar la presión del agua y la cantidad de oxígeno que les queda con la distancia que las separa de la superficie, las aprendices se convierten en jóvenes haenyeo a la edad de 15 años, profesión que continuarán hasta los 70 u 80 años de edad. En función de su experiencia y de su capacidad para bucear en la profundidad son clasificadas en tres categorías: las hagun, las junggun y sanggun. Un tipo superior de haenyeo, de gran experiencia y sabiduría se denomina dae-sanggun, cuya función, a parte de instruir a las más jóvenes, también es de líder de la comunidad.



La labor de las haenyeo no
se limita a la recolección de productos marinos: también realizan la limpieza de los caladeros y las costas hasta tres veces al año. Esto consiste en retirar las algas marinas de los caladeros y las costas, que se consideran malas hierbas, lo que facilitará la pesca de abulones y otras especies. Otra de sus responsabilidades es la repoblación de las zonas de pesca de peonzas cornudas y abulones.


Debido al tiempo limitado que tienen para recolectar sumergidas se reduce la recolección en grandes e innecesarias cantidades, lo que crea un sistema sostenible de pesca. Esto está administrado por los colectivos de pescadores, que regulan los tiempos de pesca, el tiempo de buceo e incluso el tamaño de los mariscos que pueden llevarse.


La experiencia y los conocimientos de las haenyeo son transmitidos de generación en generación, y hoy en día considerados un tesoro cultural. Las escuelas, cooperativa pesqueras y asociaciones de buceadoras también se encargan de conservar su legado, además del Museo de las Haenyeo, ubicado en la isla de Jeju. En 2016 estas buceadoras fueron inscritas en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO por su labor ecológica, su impacto en la mejora de la condición de la mujer en la comunidad y su valor cultural.



dilluns, 25 de gener del 2021

Máscaras Hahoe (하회탈)

Seguro que esta no es la primera vez que ves estas máscaras y es normal, suele ser uno de los souvenirs más populares entre los turistas que visitan Corea del Sur. ¿Pero, alguna vez te has preguntado qué representan o para qué se utilizan? 

Existe un gran número de máscaras (탈, tal) con variedades regionales, las cuales se utilizan para ceremonias chamanistas o religiosas, bailes (conocidos como 탈놀 - talnori) y dramas (탈춤 - talchum), los cuales se siguen realizando hoy en día como parte de los festivales patrimoniales que se llevan a cabo en toda Corea del Sur.

En el caso específico de las hahoetal (하회탈, máscaras hahoe) son las máscaras coreanas que se utilizaban tradicionalmente en la ceremonia Hahoe Byeolshingut Talnori (하회별신굿탈놀이), que data del siglo XII y representan los personajes básicos que aparecen en los dramas y danzas rituales que se llevan a cabo durante dicha ceremonia. 

Andong

Se dice que las hahoetal se originaron en la aldea tradicional Hahoe (de ahí su nombre), la cual se encuentra en Andong (안동), provincia de Gyeongsang del Norte (경상북도). Sobre su elaboración existe una leyenda que relata cómo un joven llamado Hur recibió instrucciones de una deidad protectora mientras soñaba, la cual le ordenó confeccionar 12 máscaras en privado, sin ser visto por nadie. Hur, con tal de cumplir la misión que se le había sido asignada, se encerró en su casa y se puso manos a la obra. Sin embargo, una joven enamorada de Hur, impacientada por no haberlo visto durante varios días, decidió espiarlo en secreto a través de un pequeño agujero en su ventana de papel. Al hacer esto Hur murió en el acto mientras trabajaba en la última máscara, dejándola inacabada. Es por eso que se dice que la máscara de Imae no tiene barbilla.  La joven también murió poco después, afligida por la culpa que sentía al haber provocado la muerte de Hur. Finalmente, los aldeanos vecinos realizaron un exorcismo que permitió que las almas de los dos jóvenes acabaran convirtiéndose en deidades locales. De esta manera, el Hahoe Byeolshingut Talnori se originó con la intención de honrarlos y consolar sus almas atormentadas.

Como ya hemos mencionado, originalmente existían 12 máscaras, pero con el paso del tiempo solo se han podido recuperar 9 diseños (los tres que se perdieron representaban los personajes de: el soltero, el recaudador de impuestos y el anciano).

1. Yangban (noble. Es uno de los personajes más importantes,
ya que las burlas recaen sobre él)
2. Gaksi (mujer o joven novia)
3. Seonbi (erudito)
4. Bune (concubina)
5. Baekjeong (carnicero. Rol de villano)
6. Jung (monje budista)
7. Imae (sirviente del erudito. Rol cómico e ingenuo)
8. Halmi (anciana)
9. Choraengi (sirviente del noble. Rol del sabio tonto.
Se dedica a ridiculizar a su maestro)

Las máscaras hahoe son consideradas como una de las más bellas y conocidas imágenes que representan la cultura coreana, es por eso que el gobierno surcoreano declaró a las máscaras como el "Tesoro Nacional número 121" y a la danza del Byeolshingut Talnori como el  "patrimonio cultural intangible número 69". Además, la Sociedad de Preservación de la Danza de la Máscara Hahoe realiza esta danza semanalmente en la aldea folclórica de Hahoe para los turistas, mientras que en la ciudad de Andong se celebra anualmente un festival internacional de danza de máscaras.



dijous, 21 de gener del 2021

Nam June Paik

Nam June Paik (1932-2006) fue un artista surcoreano activo en la segunda mitad del siglo XX. Aunque experimentó con todo tipo de arte como pintura o fotografía, destacó sobre todo en el área multimedia con su “video arte”. Hoy en día sigue siendo uno de los artistas coreanos más reconocidos internacionalmente al haber creado un gran cuerpo de obras incluyendo esculturas de vídeo, instalaciones y performances que han inspirado a una nueva generación de artistas.


Nam June creció en Seúl, pero a partir de los dieciocho años de edad viajó a Hong Kong, Kobe y Munich donde completaría sus estudios artísticos. Esto también le abriría puertas para conocer a distintos artistas y nuevas formas de arte. Habiéndose formado en la música clásica, Nam June lo tomó como un punto de partida con el que experimentaría y transformaría en prácticas compositivas, a las que más tarde acompañarían los efectos visuales. Su tratamiento del vídeo como medio serviría para representar los mundos que imaginamos contrastantes con la realidad.

¿Quieres saber más de este artista? Hoy te enseñamos las mejores obras del padre del video arte.


Electronic Superhighway: Continental U.S, Alaska, Hawaii (1995)


Nam June Paik llegó a los Estados Unidos en 1964. Las dimensiones de este país dejaron asombrado al joven coreano, que plasmó a través de neones y cincuenta y una brillantes pantallas las carreteras estadounidenses, sus mapas, las luces de los moteles y restaurantes de carretera. Los diferentes colores de éstos nos recuerdan las diferencias culturales de los distintos estados del país, aún en una era de la información en la que todo está conectado. En estas pantallas, además, Paik mostró imágenes de joyas del cine como El Mago de Oz u Oklahoma, haciendo referencia a la vasta cultura cinematográfica y televisiva en la que destaca el país.



TV Garden 1974-7(2002)


Con esta obra, Paik muestra

un paisaje futuro en el que la tecnología se integra con el mundo natural. Siguiendo la filosofía budista en la que todas las cosas están conectadas, el artista retrata a través de televisores colocados junto a una variedad de plantas, la tecnología como una extensión del reino humano coexistente con la naturaleza, y no en conflicto.
 

Ommah (2005)


Esta obra está compuesta por un monitor de televisor cubierto por una túnica de seda, una pieza de vestuario tradicional coreana. A través de su tela se puede visualizar en la pantalla del televisor un vídeo de varios minutos que muestra tres jóvenes coreano-americanas vestidas con trajes tradicionales, bailando, jugando y tocando música. También se incluyen imágenes de los primeros videojuegos, y escenas de antiguos programas de televisión. El artista quiere mostrar, a través de estas imágenes tapadas por la fina capa de tela, la pasividad que la televisión impone a los espectadores.




Buddha TV (1974)


Compuesta por una escultura de Buda colocada frente a un televisor y una cámara grabando su imagen en circuito cerrado, Paik establece una confrontación entre oriente y occidente, meditación y tecnología. El artista critica la banalización de la cultura mediática, el vacío del mensaje televisivo y la desactualización del principio de “no-hacer” en el pensamiento oriental.


Nam June Paik allanó el camino para los artistas contemporáneos coreanos frente al panorama internacional e influenció a numerosos artistas célebres, como Park Hyun-ki (1942-2000). Hoy en día sigue siendo un icono en la historia del arte coreana, considerado un pionero en el video arte.


dilluns, 18 de gener del 2021

Pansori (판소리)

El pansori (판소리) es un género de narración musical coreano. La palabra pansori proviene de la unión de pan (판) que significa “lugar con mucha gente” y sori (소리) “sonido”. Se cree que tiene origen en la Dinastía Joseon, más concretamente a finales del siglo XVII, donde el sorikkun (소리꾼)nombre que se le daba al cantante que interpretaba las historias, iba de pueblo en pueblo y llevaba a cabo la representación de diferentes historias.


Representación del famoso cantante de pansori Mo Heunggap (모흥갑), s. XIX, Museo Nacional de Seúl


Yonhap News
Uno de los aspectos más característicos del pansori es que el sorikkun era el encargado de narrar la historia y de representar a todos los personajes. Según el ritmo o el sentimiento que se quería expresar se intercalaban partes narradas, cantadas y otras recitadas. El único acompañamiento que recibía el sorikkun era el ritmo que marcaba el gosu (고수) a través de su tambor y sus pequeñas interjecciones, que servían para mantener la atención del público durante las representaciones, las cuales podían llegar a durar hasta 9 horas.

Las historias solían estar dirigidas a clases más bajas, por lo tanto, trataban temas controvertidos como la justicia social, la corrupción, la diferencia de clases, abuso de poder, etc. Normalmente estaban protagonizadas por una persona buena de clase baja la cual conseguía sobrellevar todas sus desgracias gracias a su firmeza y buenas acciones.  No obstante, a mediados del siglo XVIII el pansori logró llamar la atención de las clases más altas así que poco a poco las historias fueron sufriendo algunas modificaciones, pero siempre manteniendo su esencia.

Otra peculiaridad de los pansori es que una misma historia podía cantarse de formas distintas. Actualmente solo se mantiene la existencia de dos tipos: Los Cantos del Este (동편제, Dongpyoje), interpretados por una voz más grave; y los Cantos del Oeste (서편제, Seopyonje), con notas más suaves y largas, interpretados por una voz más aguda. También existía un tercer tipo, los Cantos del Norte, el cual se ha ido perdiendo con el tiempo.


Durante la primera mitad del siglo XX, debido a la Guerra de Corea, la censura del gobierno japonés y a la aparición del cine, la popularidad del pansori fue disminuyendo. Para conservar su tradición, el gobierno surcoreano declaró el pansori como Propiedad Cultural Intangible en 1964. Asimismo, en 2003 también fue declarado Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la UNESCO.


Hoy en día, aparte de la representación tradicional, también se llevan a cabo versiones de pansori más teatralizadas en las que participan varios cantantes interpretando a distintos personajes. Además, se siguen conservando 5 de los 12 pansori de los cuales se tiene constancia de su existencia:


  • Chunhyangga (춘향가)

  • Simcheongga (심청가)

  • Heungbuga (흥부가)

  • Sugungga (수궁가 - Historia del conejo)

  • Jeokbyeokga (적벽가 - Historia del acantilado rojo)


Aquí os dejamos un vídeo para que podáis ver una representación en vivo del pansori Simcheongga.



dijous, 14 de gener del 2021

Conoce Corea a través de los Museos de Seúl

Seúl goza de una larga lista de fantásticos museos que hay que visitar, sí o sí. ¡Son tantos, que quizás se hace difícil elegir! Por esa razón, hoy te hacemos una recomendación de cinco museos esenciales en tu visita a la ciudad. Todos estos son museos gratuitos a través de los que conocerás de la manera más completa y divertida la historia y cultura coreanas. 

Museo Folclórico Nacional de Corea


Si visitas el palacio de Gyeongbokgung de Seúl encontrarás escondido entre sus murallas el Museo Folclórico Nacional de Corea. Este museo exhibe la vida del pueblo coreano desde a prehistoria hasta el final de la dinastía Joseon. A través de antigüedades, muestras de vestuario, réplicas, actividades y mucho más, el visitante puede conocer con todo detalle el tipo de vida y el desarrollo cultural de cada era en la península coreana hasta el siglo XIX. 


Museo de la Historia del Rey Sejong/Museo de Historia del Almirante Yi Sunshin


Delante del palacio de Gyeongbokgung,

en el centro de la plaza de Gwanghwamun, reconocerás dos enormes estatuas que representan la figura del rey Sejong el Grande y la figura del Almirante Yi Sunshin. Como personajes icónicos y admirados en la historia como héroes nacionales, no solamente les rinden homenaje estas estatuas, si no también dos museos subterráneos bajo éstas. Si te interesa la historia de Corea puedes empezar por los dos personajes históricos más representativos del país y conocer detalladamente sus hazañas en estos dos museos.


Museo del Hangeul


Si algo único tiene el pueblo coreano es el hangeul, el alfabeto creado por el rey Sejong a mediados del siglo XV como una manera de simplificar los caracteres chinos conocidos como hanja y como método para alfabetizar a la población. La lógica tan interesante de este curioso sistema de escritura la puedes conocer en el Museo del Hangeul, donde su evolución y su uso a lo largo de la historia deja en claro su valor cultural en el país. Este museo también incluye una biblioteca especializada en sistemas de escritura, diversas actividades y experiencias para el disfrute del visitante. 


Museo de la Historia de Seúl


Seúl, como la capital actual

y de la dinastía Joseon, es escenario de grandes acontecimientos en la historia de la península. Su ubicación geográfica otorga a la ciudad una serie de características únicas, exhibidas a través de fotos, réplicas de la ciudad en distintas eras históricas y hasta una réplica de la ciudad entera en el presente. Este museo sigue la evolución de esta gran ciudad desde la prehistoria hasta la actualidad, donde puedes descubrir su crecimiento e importancia como capital en los últimos 600 años y el estilo de vida de los seulitas. Si visitas la hermosa ciudad de Seúl vas a querer conocer su historia en este fantástico museo ubicado en el corazón de la ciudad.


Museo Nacional de Corea


Este Museo está ubicado al lado del Museo del Hangeul y del parque familiar de Yongsan. Las dimensiones de este museo, su interminable colección de piezas históricas y sus recursos tecnológicos para exhibir su material, hacen de éste el museo más completo sobre la historia y cultura coreana de todo el país, con seis galerías que recorren desde la prehistoria hasta la historia más reciente, desde escultura a caligrafía y todo tipo de arte, donde será imposible verlo todo en una mañana. Este museo es el sexto mayor museo en todo el mundo. ¡No te lo quieres perder!




dijous, 7 de gener del 2021

Kim Kwang Seok

Corea del Sur goza de una prestigiosa escena musical, recientemente conocida en todo el mundo por el fenómeno del kpop. Sin embargo, también cuenta con brillantes músicos para todos los gustos, de géneros como R&B, hip-hop o uno de los más populares entre los coreanos: la balada. Aun así, hay algunos músicos cuya figura trasciende los gustos personales, convirtiéndose en pilares de la música nacional como es el caso de Kim Kwang-seok.


Kim Kwang-seok nació en Daegu, situada en el sureste de Corea, un 22 de enero de 1964.

Es conocido como uno de los cantantes y compositores de la música folclórica más influyentes de la década de los 90, habiendo debutado tan solo tres años antes en Seúl, en 1897 como miembro de una banda folk llamada Noraereul Channeun Saramdeul (Buscadores de canciones). Un año después se incorporaría en otra banda conocida como Dongmulwon (Zoo), cantando canciones protesta con letras muy cercanas al público obrero, y cuyo éxito le animaría a debutar en solitario en 1989, con el álbum Kim Kwang-seok.


A partir de la década de los noventa lanzó dos álbumes consecutivos, en 1991 y 1992, que alcanzarían un gran popularidad con canciones como Though I loved you (사랑했지만) o My Song (나의 노래). Kim Kwang-seok era conocido por su gran cantidad de conciertos en vivo, ya que a diferencia de otros artistas de la época apenas salía en televisión. En 1994 sacaría su cuarto y último álbum, considerado legendario en la historia de la música popular coreana, con canciones como Stand up (일어나) o Around Thirty (서른즈음에). El siguiente año seguiría dando conciertos en todo el país, creando una tendencia de actuar en pequeñas salas y teatros, e incluso actuaría ese mismo año en pequeños conciertos en los Estados Unidos.



Su carrera llegaría a su fin con su fallecimiento en el año 1996, en el apogeo de su éxito, con 31 años de edad. Enormemente apreciado por su conciencia social y acercamiento a todo tipo de público, su legado dejaría una gran huella en el país. En el año 2009 se inaugura la Kim Kwang-seok Memorial Street en Daegu, su ciudad natal, adornada con grandes murales con imágenes del cantante y esculturas que lo recuerdan, convirtiéndose en una de los principales atractivos turísticos de la ciudad. Además, semanalmente se celebra un concierto holográfico del cantante, con una duración de 20 minutos y de entrada gratuita en el Teatro Bundo de esa misma calle. Hoy en día, es homenajeado por numerosos artistas que han versionado sus canciones, y se han organizado conciertos y exposiciones en su recuerdo, además de aparecer en programas como Hidden Singer en 2013, por primera vez en forma de holograma para rememorar su impacto en la música coreana.





dilluns, 4 de gener del 2021

El cuidado de la piel en la antigua Corea

Actualmente Corea del Sur constituye uno de los mayores mercados de productos de belleza, hasta el punto de popularizarse mundialmente la conocida “rutina facial coreana”. En la entrada de hoy te explicaremos cómo era esta “rutina” en tiempos de la Dinastía Joseon.

미인도 (lit. Retrato de belleza) (Kim Hong-do, s. XVIII)
El primer paso de la rutina consistía en una buena limpieza facial. Durante la época Joseon (1392 - 1897), el “limpiador” más común se denominaba jodu (조두) y estaba hecho de legumbres molidas. Normalmente se utilizaba mungo (también conocida como soja verde), azuki o soja, las cuales se aplastaban en una piedra de molino hasta conseguir que adquirieran una textura de polvo. Después se mezclaba con agua y se aplicaba directamente en el rostro para eliminar las pieles muertas y conseguir una piel más suave y luminosa. También se decía que el jodu tenía un efecto revitalizador, ya que ayudaba a la circulación sanguínea. Con el tiempo y debido al olor un tanto agrio del jodu, se creó una versión perfumada, la cual acabó convirtiéndose en un producto de lujo para las mujeres de la corte.

La opción más popular para las mujeres de clases más bajas era el uso de cereales como el arroz o el trigo, los cuales envolvían en una tela para frotarla sobre la piel, además del agua de arroz.

Después de limpiar la piel, era común utilizar algún tiempo de loción para suavizar e hidratar la piel, lo que sería hoy en día un tónico. En la Dinastía Joseon, miansu (미안수) era la loción más habitual, hecha a través del jugo de verduras con un alto contenido de agua, como por ejemplo pepinos o tomates. También se solía añadir un poco de miel para conseguir una textura más espesa u hojas de menta en caso de querer un aroma más fresco y fuerte.

Recipiente para guardar 면약

Otro paso que se seguía en esta rutina de cuidado de la piel era la aplicación del myeonyak (면약). Parecida a una crema hidratante, se solía utilizar especialmente en invierno, para nutrir la piel y evitar que se agrietara. Su elaboración consistía en romper tres huevos, añadir un poco de licor, sellar la mezcla lo más herméticamente posible y dejarla reposar alrededor de un mes. Otras maneras de cuidar la piel consistían en aplicar productos como la miel o plantas como la artemisa (que contienen propiedades antioxidantes) durante un cierto periodo de tiempo y después retirarlos. Algo muy parecido a las mascarillas faciales de hoy en día.

divendres, 1 de gener del 2021

La "nueva mujer" en el arte coreano

El término “nueva mujer” aparece en Corea en 1910 a través de Japón, aunque este concepto nace en el s.XIX en occidente, desde donde se expande por el mundo. Las mujeres empezaban a trabajar y a tener roles en la sociedad rompiendo con su rol tradicional como madres, hijas y esposas y buscando independencia económica y social.


Con la influencia del pensamiento moderno se abre la primera institución educativa para las mujeres, la Ehwa Women’s University, establecida en 1886, y junto a ésta se inauguran más escuelas, educando a más mujeres en el nuevo sistema. Las primeras en adoptar esta educación fueron las de las élites durante el último período Joseon (1392-1897), ya que pudieron recibir una educación moderna en occidente o en instituciones dirigidas por misioneros extranjeros. Un ejemplo de ellas es Park Esther, la primera doctora en Corea, que estudió medicina en los Estados Unidos. 

La representación de la nueva mujer en el arte se puede dividir en dos medios: el arte de las clases altas, constituido por la pintura tradicional y la pintura al óleo, en la que los artistas transforman la imagen de la mujer tradicional a la nueva mujer; y el arte de las masas, constituido por las ilustraciones de los periódicos, revistas, propaganda y fotografías, en la que el arte refleja la misma sociedad y sus pequeños cambios.

LA MUJER EN EL ARTE DE CLASES ALTAS

Las primeras apariciones de mujeres en el arte son en murales de tumbas de la dinastía Goguryeo

(37 aC-668 dC). No es hasta la dinastía Joseon que se encuentran más imágenes y pinturas que describen ceremonias. En estas se retratan mujeres cortesanas y nobles, representadas como sujeto complementario de los hombres. 


A partir del siglo XVIII las pinturas de clases bajas empezaron a mostrar los dos sexos juntos, en escenas de baile o de cortejo.
En estas pinturas las mujeres empiezan a moverse de la esfera privada a la pública y se muestran como sujetos independientes por primera vez. En la era moderna se incrementa el número de pinturas sobre mujeres, constituyendo casi un género artístico como el paisajismo. Estos artistas coreanos son influenciados en 1910 por la pintura impresionista, que usaba a la mujer como tema recurrente.

LA MUJER EN EL ARTE DE MASAS

Por otra parte, los periódicos, revistas, ilustraciones y propaganda jugaron un papel muy importante propagando la imagen de la nueva mujer, ya que el arte de masas plasmaba todos los cambios sociales y contribuyó a la aceptación de la identidad de la nueva mujer. Sin embargo, el hecho de que se reflejara a la mujer del pueblo significaba que los artistas y los medios tomaban nota de todos los cambios que se producían en las calles, dando espacio a la crítica social.

A pesar de que se usaba la imagen de la mujer para críticas ilustradas y caricaturas,

mostrando su extravagancia, su modernidad y su tendencia al lujo, además de criticar su liberación y autonomía, su imagen evolucionó como un símbolo de la modernidad, de la nueva mujer “cultivada”, influyente y trabajadora.